La pedagogía crítica es un enfoque educativo que trasciende la mera transmisión de contenidos para cuestionar cómo, por qué y para quién se enseña. No es solo una metodología, sino una también es postura ética y política que concibe la educación como un proceso de humanización y transformación social.
Características principales
La pedagogía crítica se basa en que tanto docentes como estudiantes deben analizar e interpretar su realidad, no simplemente aceptar conocimientos preestablecidos. En su artículo La pedagogía crítica: Una manera ética de generar procesos educativos, Ramírez Bravo (2008) resalta que este enfoque propone reflexionar sobre preguntas centrales como “¿por qué se debe enseñar y aprender estos contenidos y no otros?” y “¿cuáles son las incidencias de este saber?”.
“La pedagogía crítica toma el conocimiento como fuente de liberación” — destacando que no se trata de memorizar, sino de transformar los significados y comprender los propósitos educativos.
2. Contextualización del proceso educativo
No se concibe la enseñanza como algo neutro, sino como un acto situado en contextos históricos, sociales y culturales específicos. Se busca que el currículo y las prácticas didácticas respondan a problemas reales de la comunidad, no a contenidos aislados.
3. Transformación social y ética
El enfoque es ético: plantea que la educación tiene una responsabilidad social en promover justicia, equidad y emancipación. Esto implica que el aula se convierte en un espacio donde se reflexiona sobre las condiciones sociales y se provoca una conciencia crítica capaz de contribuir al cambio social.
4. Interacción comunicativa horizontal
Contrario al modelo tradicional vertical (docente transmite → alumno recibe), la pedagogía crítica propone una relación comunicativa horizontal, donde se reconoce a todos los sujetos como participantes activos del proceso de construcción de saberes.
5. Didáctica como proceso dialógico
La didáctica, en este marco, deja de ser un conjunto de técnicas para aplicar contenidos y se convierte en un espacio de diálogo, análisis y construcción conjunta del conocimiento que integra estudiante, docente y realidad social.
Función del docente ante el aprendizaje del alumno
La pedagogía crítica redefine profundamente el rol del docente:
- Guía de procesos, no transmisor de información
El docente no es una “vasija que llena” a los estudiantes con conocimientos (como critica Paulo Freire al modelo tradicional), sino un facilitador que acompaña el proceso de reflexión y construcción de sentido de los estudiantes.
- Diseñador de experiencias significativas
Debe promover experiencias educativas que vinculen el saber con la realidad social y los problemas concretos que enfrenta la comunidad educativa.
- Promotor del pensamiento crítico
No basta enseñar un contenido: el docente debe estimular el análisis, la crítica y la creatividad en los estudiantes, fomentando que cuestionen, comprendan y transformen su entorno.
- Investigador y reflexivo
La pedagogía crítica llama al docente a repensar permanentemente su práctica, sus creencias y sus decisiones pedagógicas. Esto implica una postura investigativa donde la experiencia docente se convierte en un objeto de estudio y mejora continua.
El docente, junto con el estudiante, debe reflexionar sobre aspectos como “¿cómo debe desarrollarse el proceso de enseñanza-aprendizaje?” para garantizar que no es un acto mecánico sino un proceso ético y comunicativo.
Conclusión
La pedagogía crítica propone una educación que va más allá de la instrucción convencional. Se construye sobre los pilares de la reflexión crítica, la contextualización del aprendizaje, la interacción dialogada y la búsqueda deliberada de justicia social, posicionando al docente como facilitador ético, investigador y mediador del proceso educativo.


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